
Trastorno del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés):
Información sobre el trastorno
¿Qué es el ASD?
El ASD es un trastorno neurológico y del desarrollo complejo que se manifiesta en la infancia y afecta cómo una persona actúa e interactúa con otras, se comunica y aprende.
El ASD afecta la estructura y el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso.
Dado que afecta el desarrollo, el ASD se considera un trastorno del desarrollo.
El ASD puede estar presente durante toda la vida de una persona.
Las personas con este trastorno tienen:
- problemas para comunicarse e interactuar con otras personas;
- intereses restringidos y conductas repetitivas.
Diferentes personas con autismo pueden tener síntomas diferentes.
Por este motivo, el autismo se conoce como un trastorno espectral, es decir, que hay una gama de características similares en personas diferentes con el trastorno.
En este sitio se utilizan «ASD» y «autismo», con el mismo significado.
Al diagnosticar el ASD, el médico también especificará si la persona tiene al mismo tiempo:
- problemas intelectuales, incluidos problemas de razonamiento y memoria;
- problemas del lenguaje, como problemas para aprender a hablar;
- otros problemas médicos o genéticos que estén relacionados o contribuyan al autismo, como convulsiones o el síndrome del X frágil.
¿Cuáles son los SÍNTOMAS del trastorno del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés)?
Los síntomas de una persona con autismo pueden ser muy diferentes de los de otra persona con autismo. Los médicos consideran al autismo como un trastorno espectral, es decir, que hay una gama de características similares en personas diferentes con el trastorno.
Una persona con autismo podría tener síntomas leves, mientras que otra podría tener síntomas más graves, pero ambas tienen ASD.
Nota sobre estas señales de advertencia:
Algunas de estas señales de advertencia solo se aplican a determinadas edades, por lo que debe considerar qué es usual en otros niños de la edad de su hijo.
Algunas señales, se asocian más con el autismo que otras.
“Si su hijo presenta algunos indicios de autismo, consulte de inmediato a su médico.”
A pesar de la gama de posibles síntomas, hay ciertas acciones y conductas comunes en las personas con ASD, que podrían indicar que un niño se encuentra dentro del espectro autista.
Los padres y cuidadores que observan estas «señales de advertencia«, deberían hablar con el médico del niño sobre el autismo y realizarle al niño las evaluaciones necesarias para determinar si tiene ASD.
¿Cuándo suelen los niños presentar síntomas del trastorno del espectro autista (ASD)?
Los síntomas del autismo, siempre aparecen en las primeras etapas del desarrollo.
Muchos niños con autismo, presentan síntomas de autismo entre los 12 y los 18 meses, por ejemplo:
- Problemas con el contacto visual
- No responden a su nombre
- Problemas para seguir la mirada de otra persona o un dedo que señala un objeto («atención conjunta»)
- Poca habilidad para los juegos que requieran «hacer de cuenta» e imitar
- Problemas con la comunicación no verbal
Muchos padres no son conscientes de estos síntomas «precoces» del autismo y no comienzan a pensar en el autismo hasta que los niños no comienzan a hablar a la edad habitual.
La mayoría de los niños con autismo no se diagnostican hasta después de los 3 años, si bien los médicos con frecuencia observan problemas en el desarrollo antes de esa edad.
Las investigaciones, muestran que la detección precoz y la intervención temprana mejoran ampliamente los resultados, por lo que es importante tratar de detectar estos síntomas lo antes posible.
Regresión
Algunos niños con autismo tienen una regresión, es decir que dejan de usar el lenguaje, de jugar o de tener habilidades sociales que ya habían aprendido. Esta regresión suele darse cuando el niño tiene entre 1 y 2 años. Podría darse antes en algunos comportamientos sociales como mirar los rostros y compartir una sonrisa. Los investigadores no saben por qué algunos niños tienen un autismo regresivo o qué niños es probable que tengan esta regresión.
Otros signos tempranos
También podría haber signos biológicos tempranos del ASD. Estudios recientes muestran que:
- Las personas con autismo tienen estructuras, conexiones y una actividad cerebral únicas.
- Se observan diferencias en el crecimiento cerebral de los niños con ASD, desde una etapa tan precoz como los 6 meses.
¿Qué causa el trastorno del espectro autista?
Los científicos no conocen las causas exactas del autismo. El autismo se describió por primera vez en la década de 1940, pero se sabía muy poco del mismo hasta las últimas décadas. Incluso hoy en día, hay mucho que no sabemos sobre el autismo.
Dado que este trastorno es tan complejo y que no hay dos personas con autismo exactamente iguales, es probable que haya muchas causas del autismo.
Genes y ASD
Genes: Partes del ADN que transportan información sobre la producción de las proteínas que forman el cuerpo.
Cromosomas: Paquetes de ADN en cada célula del cuerpo.
Hay abundante evidencia que sustenta la idea de que los genes, son una de las principales causas del ASD. Más de 100 genes en diferentes cromosomas podrían estar involucrados en el desarrollo del ASD en diferentes grados.
Las personas con autismo, tienen pequeños cambios, llamados mutaciones, en muchos de estos genes. Sin embargo, la relación entre las mutaciones genéticas y el autismo es compleja.
- La mayoría de las personas con autismo tienen mutaciones y combinaciones de mutaciones diferentes. No todas las personas con autismo presentan cambios en cada uno de los genes que los científicos han vinculado al ASD.
- Muchas personas sin autismo o síntomas autistas también tienen algunas de estas mutaciones genéticas que los científicos han vinculado al autismo.
Esta evidencia significa que las diferentes mutaciones genéticas probablemente tengan roles diferentes en el ASD. Por ejemplo, determinadas mutaciones o combinaciones de mutaciones podrían:
- provocar síntomas específicos del ASD;
- controlar cuán leves o graves son estos síntomas;
- aumentar la propensión al autismo. Esto significa que alguien con una de estas mutaciones genéticas corre más riesgo de tener autismo que una persona sin la mutación.
Interacciones entre los genes y el entorno
Si alguien es propenso a tener ASD debido a mutaciones genéticas, determinadas situaciones podrían causar el autismo en esa persona.
Por ejemplo, una infección o el contacto con sustancias químicas en el entorno podrían provocarle autismo a alguien que es propenso a tener el trastorno debido a mutaciones genéticas. Sin embargo, alguien que es propenso genéticamente podría no desarrollar el ASD incluso si tiene las mismas experiencias.
Otras causas biológicas
Los investigadores también estudian otros factores biológicos, además de los genes, que podrían estar involucrados en el ASD. Algunos de estos factores incluyen:
- problemas con las conexiones cerebrales;
- problemas con el crecimiento o crecimiento excesivo de ciertas zonas del cerebro;
- problemas con el metabolismo (el sistema de producción de energía del cuerpo);
- problemas con el sistema inmunitario del organismo, que protege de las infecciones.
¿Cuántas personas tienen o corren riesgo de tener el trastorno del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés)?
Los investigadores no saben exactamente cuántas personas tienen ASD en los Estados Unidos.
Las últimas estimaciones sugieren que:
- Aproximadamente uno de cada 88 niños, tiene actualmente autismo en los Estados Unidos.
- Aproximadamente 36.500 cada 4 millones de niños nacidos cada año en los Estados Unidos tendrá autismo.
El ASD, ¿es más común ahora que en el pasado?
En la actualidad se está diagnosticando ASD a más personas que nunca, pero no está claro el motivo.
Parte de este aumento podría deberse a una definición más amplia del autismo, un mayor esfuerzo para realizar el diagnóstico y una mayor conciencia sobre los síntomas. Pero los investigadores no pueden descartar la posibilidad de que haya habido un verdadero aumento en la cantidad de casos de autismo.
¿Quién corre riesgo de tener ASD?
Las investigaciones muestran que algunos grupos tienen un riesgo más alto del normal de tener ASD:
- Varones. Los datos muestran que los varones son cuatro a cinco veces más propensos a tener autismo que las niñas.
- Hermanos de personas con ASD. En las familias que tienen un niño con autismo, la probabilidad de que tenga un hermano autista es del 2% al 8%.
- Esta probabilidad es mucho más alta que en la población general.
- La probabilidad es incluso mayor si dos niños mayores de la familia tienen autismo.
- Las personas con otros trastornos del desarrollo El ASD suele presentarse junto con otros trastornos, como el síndrome del X frágil y la esclerosis tuberosa.
- Los bebés nacidos extremadamente prematuros (antes de las 26 semanas de gestación).
- Niños de madres y padres de edad más avanzada.
Se necesitan más investigaciones para entender mejor por qué estos factores aumentar el riesgo del autismo.
Raza, etnia y autismo
Las cifras actuales muestran que el ASD se presenta en todos los grupos raciales, étnicos y sociales.
El autismo se diagnostica con más frecuencia en algunos grupos. Sin embargo, no hay evidencia clara de que ningún grupo racial o étnico tenga más riesgo de autismo que otros.
¿Cómo diagnostican los médicos el trastorno del espectro autista
(ASD por sus siglas en inglés)?
Si tiene alguna inquietud sobre el desarrollo de su hijo, consulte de inmediato a su médico. Él o ella podrán examinar al niño para intentar detectar problemas específicos como el autismo.
Evaluación del desarrollo de rutina
En cada chequeo del bienestar del bebé o chequeo pediátrico, el médico evaluará el desarrollo del niño para detectar cualquier problema, incluso si usted no informara sobre ningún signo de autismo u otros problemas. Además, la Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés), recomienda que los médicos utilicen herramientas específicas sobre ASD para evaluar el desarrollo del niño en las visitas a los 18 y los 24 meses, independientemente de que tenga factores de riesgo de ASD.
Durante estas evaluaciones del desarrollo, el profesional de la salud podría:
- Hacerle preguntas específicas sobre las acciones y la conducta de su hijo.
- Pedirle que rellene un cuestionario sobre la conducta de su hijo.
- Hablar directamente con el niño.
Evaluaciones especializadas sobre ASD
El médico podría utilizar una prueba específica para detectar el ASD. Esta prueba podría ser la Lista de Verificación para el Autismo en los Niños Pequeños (CHAT por sus siglas en inglés), la Lista de Verificación Modificada para el Autismo en los Niños Pequeños (M-CHAT por sus siglas en inglés) u otra prueba.
Además, el médico también podría recomendar que se le haga al niño un análisis de sangre para descartar otras enfermedades y problemas.
Según los resultados del análisis de sangre y de las evaluaciones del desarrollo y demás pruebas, el médico podría:
- descartar el autismo o
- derivar al niño a un especialista en desarrollo infantil o a un especialista de otra área para diagnosticar el autismo. Luego, el especialista hará una serie de pruebas para determinar si el niño tiene autismo u otro problema de salud. Éstas incluirán pruebas para evaluar las habilidades de comunicación del niño y la observación de la conducta del niño.
Dado que los criterios para el diagnóstico del ASD, cambiaron en el año 2013, las investigaciones en curso ayudarán a garantizar que estas pruebas de detección identifiquen correctamente a los niños que cumplen con los nuevos criterios del ASD.
Diagnóstico del ASD
La Asociación Americana de Psiquiatría, una sociedad de psiquiatras profesionales, actualizó en mayo de 2013, los criterios para el diagnóstico del autismo.
Los criterios se publicaron en la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5).
Según los criterios del DSM-5, una persona tiene ASD si:
- Tiene problemas con la comunicación y las interacciones sociales, como por ejemplo:
- No responde adecuadamente a las señales sociales y emocionales.
- Presenta déficits en las comunicaciones no verbales durante las interacciones sociales.
- Tiene dificultad para hacer amigos, mantenerlos y entender las relaciones.
- Tiene al menos dos tipos de patrones de conducta repetitivos. Estos podrían incluir movimientos repetitivos, rutinas inflexibles, intereses muy restringidos o respuestas inusuales a determinados datos sensoriales, como la forma en que se siente un objeto particular.
Los especialistas suelen usar diversas herramientas para diagnosticar el autismo.
La única herramienta que actualmente se ajusta a los criterios revisados del DSM-5, es la Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo (ADOS-2).
Sin embargo, esta herramienta por sí sola no es suficiente para diagnosticar el ASD.
Las herramientas de diagnóstico existentes se están modificando para ajustarse mejor a los criterios del DSM-5.
Durante una evaluación con la ADOS-2, el especialista interactúa directamente con el niño en actividades sociales y juegos. Por ejemplo, el especialista verá si el niño responde a su nombre y cómo se desempeña en juegos de simulación, por ejemplo con muñecas.
El especialista busca características específicas distintivas del ASD. Para que se le diagnostique ASD, un niño debe haber tenido síntomas desde una edad temprana.
Como parte del diagnóstico, el especialista también observará si el niño tiene:
- Algún trastorno genético, que se sepa causa el ASD o sus síntomas, incluidos el síndrome del X frágil o el síndrome de Rett; podría realizársele al niño una prueba genética para detectar estos tipos de trastornos.
- Una discapacidad del lenguaje y el nivel de discapacidad.
- Discapacidad intelectual y el nivel de discapacidad.
- Cualquier enfermedad común en las personas con ASD, como convulsiones, ansiedad, depresión o problemas con el aparato digestivo.
Dependiendo de los síntomas y las necesidades específicos de su hijo, el equipo de especialistas, también podría realizarle diversas otras pruebas. Si tuviera síntomas de convulsiones, el neurólogo, podría utilizar sensores eléctricos para observar la actividad cerebral del niño (EEG).
Podría ser necesario realizarle otras pruebas para determinar cómo tratar mejor los síntomas del ASD. Un especialista en audición (fonoaudiólogo), podría probar la audición de su hijo, que a veces parece baja en los niños con ASD. Otras pruebas podrían incluir pruebas de la fuerza muscular y de la habilidad del niño para controlar los movimientos.
¿Qué tratamientos hay para el trastorno del espectro autista
(ASD por sus siglas en inglés)?
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En la actualidad no hay un tratamiento estándar para el autismo.
Para muchas personas con ASD, no es demasiado tarde para que el tratamiento las beneficie, sin importar qué edad tenían cuando recibieron el diagnóstico.
Las personas de todas las edades y con todos los niveles de habilidad, con frecuencia pueden mejorar luego de intervenciones bien diseñadas.
Pero hay muchas formas de ayudar a minimizar los síntomas y maximizar las habilidades. Las personas con ASD, tienen más probabilidad de utilizar todas sus habilidades y capacidades, si reciben terapias e intervenciones adecuadas.
Las intervenciones y terapias más efectivas con frecuencia son diferentes para cada persona. Sin embargo, la mayoría de las personas con ASD responde mejor a programas altamente estructurados y especializados. En algunos casos, lo tratamientos pueden ayudar a las personas con autismo a funcionar en niveles casi normales.
Las investigaciones muestran que el diagnóstico precoz y las intervenciones tempranas, en la etapa preescolar o incluso antes, tienen más probabilidad de tener más efectos positivos en los síntomas y las habilidades posteriores.
Dado que los síntomas del ASD y de otros trastornos como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD por sus siglas en inglés)2, se pueden superponer, es importante que los tratamientos se centren en las necesidades específicas de la persona, más que en el diagnóstico.
Para más información sobre cada tipo de tratamiento para el ASD, haga clic en los enlaces correspondientes.
Tipos de terapia para el ASD
- Terapia de modificación de la conducta
- Terapia cognitivo-conductual
- Intervención temprana
- Terapias educativas y basadas en la escuela
- Terapia para mejorar la atención conjunta
- Tratamiento con medicamentos
- Terapia nutricional
- Terapia ocupacional
- Terapia mediada por los padres
- Terapia física
- Entrenamiento para el desarrollo de habilidades sociales
- Terapia del habla y del lenguaje
Si tiene alguna pregunta sobre los tratamientos, hable con un profesional de la salud que se especialice en personas con ASD. Estos recursos brindan más información sobre los tratamientos para el autismo.
Terapia de modificación de la conducta
La terapia de modificación de la conducta, busca reforzar las conductas deseadas y reducir las conductas no deseadas. También sugiere qué pueden hacer los cuidadores antes, durante y después de los episodios de conductas problemáticas.
La terapia conductual, con frecuencia se basa en el análisis conductual aplicado (ABA por sus siglas en inglés), un enfoque ampliamente aceptado que lleva un registro de los avances de un niño en la mejora de sus habilidades.
Los diferentes tipos de ABA que suelen usarse para tratar el trastorno del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés) incluyen:
- Apoyo conductual positivo (PBS por sus siglas en inglés). El PBS busca determinar por qué un niño desarrolla una conducta problemática en particular. Toma medidas para cambiar el entorno, enseñar habilidades y realizar otros cambios que tornen más positiva para el niño una conducta correcta. Esto alienta al niño a comportarse correctamente.
- Entrenamiento en respuestas centrales (PRT por sus siglas en inglés). El PRT se lleva a cabo en el entorno cotidiano del niño. Su objetivo es mejorar algunas habilidades «centrales» como la motivación y el tomar la iniciativa para comunicarse. Esto ayuda al niño a aprender muchas otras habilidades y lidiar con diversas situaciones.
- Intervención conductual intensiva temprana (EIBI por sus siglas en inglés). La EIBI brinda educación conductual individualizada para niños muy pequeños con ASD. Requiere una gran dedicación de tiempo y brinda educación personal o en grupos pequeños.
- Enseñanza de tareas discriminadas (DTT por sus siglas en inglés). La DTT enseña habilidades de forma controlada y paso a paso. El docente usa retroalimentación positiva para alentar a los niños a usar nuevas habilidades.
Tenga en cuenta que otras terapias conductuales, además de la ABA, también podrían ser efectivas para personas con ASD. Consulte a su médico sobre las mejores opciones para su hijo.
Terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual, se centra en la conexión entre los pensamientos, los sentimientos y las conductas. Juntos, el terapeuta, la persona con el trastorno del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés) y/o los padres fijan metas específicas para el transcurso de la terapia. Durante las sesiones, la persona con autismo aprende a identificar y modificar pensamientos que llevan a tener sentimientos o comportamientos problemáticos en situaciones particulares.
La terapia cognitivo-conductual, se estructura en fases de tratamiento específicas. Sin embargo, también se adapta a las fortalezas y debilidades individuales de los pacientes.
Las investigaciones muestran que esta terapia ayuda a las personas con algunos tipos de ASD a manejar la ansiedad. También puede ayudar a algunas personas con autismo a lidiar con situaciones sociales y reconocer mejor las emociones.
Intervención temprana
Las investigaciones muestran que el diagnóstico precoz y las intervenciones tempranas tienen más probabilidad de tener efectos positivos importantes sobre los síntomas y las habilidades posteriores.
Las intervenciones tempranas se realizan antes de la edad preescolar o durante la misma. En este período, el cerebro de un niño pequeño todavía se está formando. Por este motivo, las intervenciones tempranas le dan al niño el mejor inicio posible y la mejor probabilidad de desarrollar todo su potencial. Cuanto antes el niño reciba ayuda, mayores serán sus probabilidades de aprender y progresar.
Con las intervenciones tempranas, entre el 3% y el 25% de los niños con autismo, logra avances tan importantes que cuando son mayores, dejan de estar en el espectro autista. Muchos niños que luego dejan de estar en el espectro autista, tienen algunas cosas en común:
- Diagnóstico y tratamiento a edades más jóvenes
- Un coeficiente intelectual (IQ por sus siglas en inglés, una medida de la habilidad de razonamiento) más alto que el promedio de los niños con autismo
- Mejores habilidades motoras y del lenguaje
Objetivos de la intervención temprana
Los programas de intervención temprana con frecuencia incluyen:
- Entrenamiento familiar
- Terapia del habla
- Servicios para deterioro auditivo
- Terapia física
- Servicios nutricionales
Los programas de intervención temprana ayudan a los niños a obtener las habilidades básicas que suelen aprender en los primeros dos años de vida, como:
- Habilidades físicas
- Habilidades de razonamiento
- Habilidades de comunicación
- Habilidades sociales
- Habilidades emocionales
Terapias educativas y basadas en la escuela
La Ley pública 108-177 de USA: “Ley de Mejoría de la Educación para las Personas con Discapacidades” (2004), a veces llamada «IDEA», garantiza a los niños con autismo, el acceso a una educación pública apropiada y gratuita.
La IDEA, garantiza que los niños diagnosticados con ciertas discapacidades o enfermedades, incluido el autismo, reciban servicios y dispositivos educativos gratuitos que les ayuden a aprender lo más posible.
La IDEA abarca a niños y adultos jóvenes
En la mayoría de los estados, cada niño tiene derecho a recibir estos servicios desde los 3 años, hasta finalizar la secundaria o hasta cumplir 21 años, lo que sea primero. Algunos estados ahora ofrecen este tipo de servicios pasados los 21 años. Puede encontrar las reglas específicas de la IDEA para cada estado en el Centro Nacional de Asistencia Técnica para la Primera Infancia (NECTAC por sus siglas en inglés).
Entorno educativo
La IDEA establece que los niños deben recibir educación en «el entorno lo menos restrictivo posible, apropiado para ese niño individual».
Esto significa que el entorno educativo debe:
- diseñarse para contemplar las necesidades y habilidades específicas del niño; y
- minimizar las restricciones del acceso del niño a experiencias e interacciones de aprendizaje tradicionales.
Educar a las personas con autismo con frecuencia incluye una combinación de clases individuales, en grupos pequeños y en salones de clase regulares.
Programa educativo individualizado1
El equipo de educación especial en la escuela de su hijo trabajará con usted para diseñar un programa educativo individualizado (IEP por sus siglas en inglés) para su hijo. Un IEP es un documento escrito donde:
- figuran los objetivos individuales de su hijo;
- se especifica el plan de servicios que recibirá el niño;
- figura una lista de los especialistas en desarrollo que trabajarán con su hijo.
Calificar para recibir educación especial
Para calificar para acceder a servicios educativos especiales, el niño debe ser evaluado por el sistema escolar y cumplir con los criterios específicos establecidos en los lineamientos estatales y federales. Para saber cómo hacer que se evalúe a su hijo para recibir servicios especiales puede:
- comunicarse con el director de la escuela o el coordinador de educación especial de su localidad; o
- visitar la Red de Asistencia Técnica para Padres
- Para obtener más información sobre servicios terapéuticos y educativos y cómo obtener estos servicios para un niño, consulte una organización de padres. Visite la sección Recursos y publicaciones para acceder a una lista de estas organizaciones.
Terapia para mejorar las habilidades de atención conjunta
Las personas con autismo, suelen tener dificultades con la atención conjunta. Esto significa que tienen dificultad para seguir la mirada de una persona o un dedo que señala para mirar algo. La atención conjunta es importante para el aprendizaje de la comunicación y el lenguaje. La terapia para mejorar las habilidades de atención conjunta se centra en mejorar habilidades específicas, como por ejemplo:
- Señalar
- Mostrar
- Coordinar miradas entre una persona y un objeto
Las mejoras logradas a partir de estos tratamientos pueden durar años.
Tratamiento con medicamentos
En la actualidad no hay medicamentos que puedan curar el ASD o todos sus síntomas, pero en muchos casos, los medicamentos pueden ayudar a tratar algunos de los síntomas asociados con el ASD, en especial determinadas conductas.
Los profesionales de la salud con frecuencia usan medicamentos para lidiar con una conducta específica, como por ejemplo reducir las lesiones autoinflingidas o la agresión. Una vez que un síntoma deja de ser un problema, la persona con autismo se puede centrar en otras cosas, incluido el aprendizaje y la comunicación. Las investigaciones muestran que los medicamentos son más efectivos cuando se utilizan en combinación con terapias conductuales.
Medicamentos aprobados
El NICHD no apoya o respalda el uso de ningún medicamento no aprobado por la FDA para el tratamiento de los síntomas del autismo u otras enfermedades.
En 2006, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó el medicamento risperidona para tratar la irritabilidad en los niños con autismo de entre 5 y 16 años. Actualmente, la risperidona es el único medicamento aprobado por la FDA para tratar los síntomas específicos del autismo.
Otros medicamentos
Con frecuencia se usan otros medicamentos para ayudar a mejorar los síntomas del autismo, pero no son aprobados por la FDA con este fin específico. El uso de algunos de los medicamentos que figuran en esta lista en niños menores de 18 años no está aprobado. Si desea información completa sobre los medicamentos que figuran en la lista de abajo consulte a la FDA.
Todos los medicamentos conllevan riesgos y algunos pueden ser graves. Las familias deben trabajar de cerca con los médicos de sus hijos para garantizar el uso seguro de cualquier medicamento.
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI por sus siglas en inglés)
- Este grupo de antidepresivos trata algunos de los problemas que resultan de los desequilibrios en los sistemas químicos del organismo.
- Los SSRI podrían reducir la frecuencia y la intensidad de las conductas repetitivas; disminuyen la ansiedad, la irritabilidad, las rabietas y las conductas agresivas; y mejoran el contacto visual.
- Tricíclicos
- Estos medicamentos son otro tipo de antidepresivos utilizados para tratar la depresión y las conductas obsesivo-compulsivas.
- Estos medicamentos parecen causar más efectos secundarios menores que los SSRI. A veces son más efectivos que los SSRI para tratar a determinadas personas y determinados síntomas.
- Medicamentos psicoactivos o antipsicóticos.
- Estos tipos de medicamentos afectan el cerebro de la persona que los toma. El antipsicótico risperidona, está aprobado para reducir la irritabilidad en niños de 5 a 16 años con autismo.
- Estos medicamentos pueden disminuir la hiperactividad, reducir las conductas estereotipadas y minimizar el retraimiento y la agresión en las personas con autismo.
- Estimulantes
- Este grupo de medicamentos, puede ayudar a aumentar la concentración y disminuir la hiperactividad en las personas con autismo. Son particularmente útiles para personas con síntomas leves de ASD.
- Ansiolíticos
- Este grupo de medicamentos puede ayudar a aliviar los trastornos de ansiedad y pánico, con frecuencia asociados con el ASD.
Cosas a recordar sobre los medicamentos:
- Los profesionales de la salud y las familias, deben trabajar juntos para ayudar a garantizar el uso seguro de los medicamentos.
- No todos los medicamentos ayudan a todas las personas con síntomas de autismo.
- Una persona con autismo podría responder a los medicamentos de manera diferente que otra persona con autismo o que las personas que no tienen autismo.
- Algunos medicamentos conllevan riesgos graves.
- Anticonvulsivos
- Estos medicamentos tratan las convulsiones y los trastornos convulsivos como la epilepsia. (Las convulsiones son ataques en los que la persona se sacude con fuerza o se queda con la mirada fija y parece congelada.)
- Casi un tercio de las personas con síntomas de autismo tiene convulsiones o trastornos convulsivos.
Crear un plan de medicamentos
Los médicos suelen recetar un medicamento a prueba, para ver si ayuda. Algunos medicamentos podrían empeorar los síntomas al principio o tardar varias semanas en hacer efecto. Su médico podría tener que probar diferentes dosis o diferentes combinaciones de medicamentos para encontrar el plan más efectivo.
Las familias, los cuidadores y los médicos deben trabajar juntos para asegurarse de que el plan de medicamentos sea seguro y de que todos los medicamentos aportan algún beneficio.
Terapia nutricional
Por diversas razones, los niños con autismo podrían no tener la nutrición que necesitan. Algunos niños con autismo, solo comen determinados alimentos debido a cómo saben en sus bocas. En otras ocasiones, podrían evitar comer alimentos debido a que los asocian con dolor o molestias estomacales. A algunos niños se les hace llevar una dieta restringida con la esperanza de mejorar los síntomas del autismo.
Es importante que los padres y los cuidadores, trabajen con un especialista en nutrición, como un dietista registrado o un médico, para diseñar un plan de alimentación para una persona con autismo, en especial si desean probar una dieta limitada. Estos médicos pueden ayudar a asegurar que el niño reciba todos los nutrientes que necesita para convertirse en un adulto saludable, incluso cuando llevan una dieta especial.
Por ejemplo, muchos niños con ASD llevan dietas sin gluten o caseína. (El gluten y la caseína son tipos de proteínas que se encuentran en los productos a base de trigo y leche respectivamente.) Los datos de las investigaciones disponibles no apoyan el uso de una dieta sin caseína, sin gluten o sin ambos como tratamiento primario para personas con ASD.
La buena nutrición es importante
Las investigaciones muestran que los niños con autismo tienden a tener huesos más finos que los niños sin autismo.6 Restringir el acceso a alimentos que fortalecen los huesos, como los productos lácteos, puede tornar incluso más difícil que sus huesos se fortalezcan. Trabajar con un profesional de la salud puede ayudar a garantizar que los niños que llevan dietas especiales aún reciban los alimentos que fortalecen los huesos y los nutrientes que necesitan.
Problemas digestivos en personas con ASD
Algunas personas con autismo también tienen problemas digestivos, como estreñimiento, dolor de estómago o vómitos. Algunas investigaciones7 sugieren que los problemas digestivos son más frecuentes en las personas con autismo que en las personas sin autismo, pero las investigaciones sobre este tema todavía están en curso.5,7 Trabajar con un profesional de la salud puede ayudar a garantizar que la dieta no empeore los problemas digestivos.
El NICHD y otras agencias y organizaciones continuarán investigando para aprender más sobre cómo crecen los niños con autismo y si tienen necesidades nutricionales específicas.
Terapia ocupacional
La terapia ocupacional ayuda a las personas con trastorno del espectro autista a realizar las tareas cotidianas al encontrar formas de trabajar desde —y aprovechar al máximo— sus necesidades, habilidades e intereses.1
Un terapeuta ocupacional podría:1
- Encontrar un teclado y un ratón para computadora diseñados especialmente para facilitar la comunicación.
- Enseñar habilidades para el cuidado personal, como vestirse y comer.
- Realizar muchas actividades similares a las que realizan los terapeutas físicos.
Terapia mediada por los padres
En esta terapia, los padres aprenden técnicas terapéuticas de los profesionales y brindan terapias específicas a sus propios hijos. Este enfoque brinda a los niños con trastorno del espectro autista, un refuerzo y un entrenamiento coherentes y constantes durante todo el día. Los padres también pueden realizar algunas terapias con niños que corren riesgo de tener autismo pero son demasiado pequeños para recibir un diagnóstico.
Hay varios tipos de terapias que pueden ser mediadas por los padres, incluidas:
- Terapia para mejorar las habilidades de atención conjunta
- Terapia para mejorar las habilidades de comunicación social
- Terapia conductual
Los estudios sugieren que las terapias mediadas por los padres podrían mejorar las habilidades de comunicación del niño y las interacciones con los demás. Actualmente hay poca evidencia que apoye una terapia mediada por los padres más que otra. Autism Speaks patrocina la Red de Tratamiento de Autism Speaks para Niños Menores de Dos Años, que evalúa métodos específicos para niños muy pequeños.
Terapia física
La terapia física incluye actividades y ejercicios que desarrollan habilidades motoras y mejoran la fuerza, la postura y el equilibrio.
Por ejemplo, este tipo de terapia busca ayudar a los niños a desarrollar control muscular y fuerza para que pueda jugar con otros niños con más facilidad.
Los problemas con los movimientos son comunes en las personas con ASD, por lo que muchos niños con autismo reciben terapia física. Sin embargo, todavía no hay evidencia sólida de que las terapias particulares puedan mejorar las habilidades para realizar movimientos en las personas con autismo.
Entrenamiento para el desarrollo de habilidades sociales
Este entrenamiento enseña a los niños las habilidades que necesitan para interactuar con sus pares. Incluye repetir y reforzar conductas determinadas. El entrenamiento para el desarrollo de habilidades sociales puede ayudar a mejorar las relaciones.
La intervención Children’s Friendship Training, por ejemplo, ayuda a los niños en edad escolar (escuela primaria) a mejorar varias habilidades sociales como:
- La conversación
- Aprender a manejar las burlas
- Ser un buen perdedor
- Comportarse como un buen anfitrión en una cita de juegos
Terapia del habla y del lenguaje
La terapia del habla puede ayudar a las personas con trastorno del espectro autista a mejorar sus habilidades de comunicación y a interactuar con los demás.
Habilidades verbales
Este tipo de terapia puede ayudar a algunas personas a mejorar sus habilidades habladas o verbales, como:
- Nombrar correctamente a las personas y las cosas
- Explicar mejor los sentimientos y las emociones
- Usar mejor las palabras y las frases
- Mejorar la velocidad y el ritmo del habla
Comunicación no verbal
La terapia del habla y del lenguaje también puede enseñar habilidades de comunicación no verbal como:
- Hacer señales con las manos o usar el lenguaje de señas
- Usar imágenes para comunicarse (Sistema de comunicación por intercambio de imágenes, PECS por sus siglas en inglés)
Las actividades de la terapia del habla y del lenguaje también incluyen habilidades sociales y conductas sociales normales. Por ejemplo, un niño podría aprender a hacer contacto visual o a mantenerse a una distancia cómoda de otra persona. Estas habilidades facilitan la interacción con otros.
Trastornos del espectro autista
(ASD por sus siglas en inglés): Otras preguntas frecuentes
En la sección encontrará información básica sobre temas como «¿Qué es?» y «¿Cuántas personas tienen este trastorno?» Además, los temas de salud con frecuencia tienen preguntas únicamente sobre ese tema específico. En esta sección se responde a otras preguntas frecuentes.
- ¿Hay relación entre el ASD y las vacunas?
- ¿Hay enfermedades o trastornos asociados con el ASD?
- ¿La secretina cura el autismo?
- Me diagnosticaron el síndrome de Asperger según el DSM-4. ¿Todavía lo tengo?
¿Hay relación entre el ASD y las vacunas?
En la actualidad no hay evidencia científica de que las vacunas o ningún material usado para fabricar o preservar las vacunas causen el ASD o contribuya al mismo.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), otra agencia dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (DHHS por sus siglas en inglés), realizan y apoyan la mayoría de los estudios federales sobre las vacunas y el autismo. Los CDC también brindan la información más exacta y actualizada sobre las investigaciones sobre el ASD y las vacunas, incluidos estudios apoyados por el Gobierno Federal y estudios que reciben financiamiento independiente.
Para obtener información más específica, visite el sitio web de los CDC http://www.cdc.gov/ncbddd/autism/topics.html
¿Hay enfermedades o trastornos asociados con el ASD
Muchas personas con ASD también tienen uno o más de otros trastornos. Según los CDC, aproximadamente el 10% de los niños con ASD tiene un trastorno genético, neurológico o metabólico identificable. Los nuevos criterios para el diagnóstico del ASD que figuran en el DSM-5 especifican que al diagnosticar el ASD, el profesional de la salud también debe indicar si la persona tiene alguna otra enfermedad comúnmente asociada con el ASD.
Algunos de estos trastornos concurrentes pueden incluir:
- Epilepsia o trastorno convulsivo. Hasta el 39% de las personas con autismo también muestra signos de epilepsia en la adultez. En la mayoría de los casos, los medicamentos pueden controlar y tratar la epilepsia de manera efectiva.
- Esclerosis tuberosa. Entre el 1% y el 4% de las personas con ASD también tiene esclerosis tuberosa. Este es un trastorno que provoca el crecimiento de tumores no cancerosos en el cerebro, los riñones, el hígado, el corazón, los pulmones y la piel. Las personas con esclerosis tuberosa tienen algunos de los mismos síntomas que algunas personas con ASD, incluido un retraso en el desarrollo, problemas conductuales y convulsiones.
- Síndrome del X frágil. Casi el 2,1% de las personas con ASD también tiene el síndrome del X frágil, la forma de discapacidad intelectual heredada más común. Este síndrome es causado por una mutación en el gen FMR1, que se ubica en el cromosoma X.
- Discapacidad intelectual. Muchas personas con ASD tienen una discapacidad intelectual (problemas para pensar, recordar, concentrarse o ser creativos).
- Aproximadamente el 29% de los niños con autismo también tiene un trastorno de ansiedad. Cada trastorno de ansiedad tiene síntomas diferentes, pero en general un trastorno de ansiedad hace que las personas sientan un miedo y un terror excesivos e irracionales. Los síntomas suelen durar más de 6 meses. El Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH por sus siglas en inglés) tiene en su sitio web información sobre los trastornos de ansiedad.
- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD por sus siglas en inglés). Aproximadamente el 28% de los niños con autismo también tiene ADHD. El ADHD es común en la infancia y puede continuar durante la adolescencia y la adultez. Los síntomas incluyen dificultad para permanecer concentrados y prestar atención, dificultad para controlar su comportamiento e hiperactividad (exceso de actividad). El NIMH tiene en su sitio web información sobre el ADHD.
Muchas personas con ASD también tienen otras enfermedades que se consideran menos graves. Los trastornos del sueño, las alergias y los problemas digestivos son comunes en las personas con ASD, al igual que en las personas sin autismo. Muchos de estos problemas son tratables. El tratamiento de estas enfermedades no cura el autismo pero puede mejorar la calidad de vida de las personas que tienen autismo y sus familias.
¿La secretina cura el autismo?
La secretina es una hormona que suele producir el intestino delgado para ayudar a la digestión.
Actualmente, la FDA aprueba una dosis única de secretina solo para diagnosticar problemas digestivos. La secretina no ha sido aprobada por la FDA para diagnosticar el ASD o tratar el autismo o sus síntomas.
En la década de 1990, se informó sobre unas pocas personas con ASD cuyo comportamiento mejoró luego de recibir secretina durante una prueba para problemas digestivos.
Un placebo es una sustancia que luce como un medicamento real (como la secretina) pero que en realidad no contiene ningún fármaco.
Sin embargo, una serie de ensayos clínicos financiados por el NICHD y realizados a través de la Red de Neurobiología y Genética del Autismo: Programas Cooperativos de Excelencia en Autismo (CPEA por sus siglas en inglés) no encontró ninguna diferencia entre las mejoras observadas en quienes tomaron secretina y en quienes tomaron el placebo. De hecho, de los cinco ensayos clínicos de caso controlado publicados sobre la secretina, ninguno mostró que la secretina fuera mejor que el placebo, independientemente de la dosis o la frecuencia. Ningún estudio realizado con posterioridad a este grupo de estudios inicial ha arrojado resultados diferentes.
A mi hijo le diagnosticaron el síndrome de Asperger según el DSM-4.
¿Todavía lo tiene?
Los profesionales de la salud ya no consideran al síndrome de Asperger como un diagnóstico válido para los síntomas más leves del autismo.
Según los nuevos criterios de diagnóstico de los trastornos mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, o la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5), se considera que las personas con síntomas muy graves de autismo y las personas con síntomas más leves —a quienes antes se diagnosticaba el síndrome de Asperger— tienen el mismo diagnóstico, ASD.
Sin embargo, si a su hijo ya le diagnosticaron el síndrome de Asperger, no es necesario que vuelva a evaluarlo un médico para que se le diagnostique ASD.
Algunas personas con la forma más leve de autismo, que antes se conocía como síndrome de Asperger, consideran el rótulo del diagnóstico como parte de su identidad. No hay nada malo en continuar utilizando este término para describirse a uno mismo o para identificar a un grupo de pares, incluso si el término del diagnóstico oficial ha cambiado.





Fuente: https://www.nichd.nih.gov/espanol/salud/temas/autism/informacion/Pages/default.aspx



